sábado, 2 de mayo de 2015

AUGUSTO SANTELICES, PARA QUE NO ME OLVIDES… (1907 – 1980) Vichuquén.

AUGUSTO SANTELICES, PARA QUE NO ME OLVIDES…
(1907 – 1980) Vichuquén.


Escribe: Samuel Maldonado de la Fuente
                                             
“Cuando no puedas amansar la pena
Cuando la púa del dolor te crispe,
Ven a la cima donde nace el viento
            Pampo Francisco…”

Augusto Santelices componen sus versos de dolor y drama humano, desde la tierra agreste y solitaria, como si su entorno fuera una gran casa de adobe con sus huertos de seres abandonados, pero recogidos por la palabra en la naturaleza propia y social.

El poeta es un símbolo de la maulinidad, que habita en los rincones crepusculares de la costa curicana, allá en las serranías cobrizas de Licantén. Eligió esta tierra silenciosa y cálida, a la vida santiaguina donde estudió. Esta localidad se desarrolló  gracias a la llegada del ferrocarril en 1938 conectando al pueblo con  Curicó. Licantén en aspecto toponímico, tiene muchos significados etimológicos como "lugar de la piedra encantada", "tierra de cobardes", o de "hombre fuerte". Paralelo al pueblo deambula el río Mataquito, cuya cuenca tiene 6.190 km2, y se origina de la confluencia del río Teno, allí aún se perciben vestigios del pasado como pueblo de aires evocativos. Los Incas que invadieron este territorio antes de la llegada de los españoles, llamaron “Mataquetha” al río, que significaba “dar coces la llama”, por lo mismo que la palabra es quechua.


EL POETA Y SU RAIZ

Augusto Santelices nació en Vichuquén  el 14 de Septiembre de 1907, lugar al que el poeta llamó en algún momento “Tierra de olvido”, era el habitat de brujos y de mitológicos seres-pájaros, los Tué-Tué,  que tanta fantasía llevan a la mente de sus habitantes; Pedro Prado los inmortalizó con su publicación de Alsino en 1920, abriendo las compuertas de un realismo mágico de esencia criollista, usando la fantasía como principal tópico literario.  El Poeta finalmente enclavó en otro olvido, el cementerio de Licantén, allí yacen sus restos mortales, lugar al que se accede con dificultad por un sendero polvoriento y asoleado, una humilde lápida de mármol derruido, menciona el nombre del poeta y del hijo perdido a temprana edad. La soledad del lugar, el silencio misterioso y los escasos visitantes, dan a ese pequeño lugar un real sentido poético. El cementerio está en una ladera del cerro, como subiendo a la montaña sagrada. Falleció el 1º de Mayo de 1980 a la edad de 73 años.

Ema Jauch nos recuerda que “de su lejana niñez, una tía coleccionaba y pegaba cuidadosamente recortes de diarios y revistas con noticias literarias del poeta que llamaba “El libro de Antología” donde aparece un poema publicado por Zig.-Zag que se titula “Solo diez años después”, donde ya mostraba la finura y elegancia del poeta:

“miro tus velas blancas, sutiles y distantes,
Que en los mares del mundo jamás podré alcanzar.
Sólo porque tu barca partió diez años antes
Ya no podré amar.”

A los doce años se definía como “un mocoso de humanidades” hijo de la vieja raigrambe provinciana, que después de aprender lo más elemental en su pueblo, pasó al Liceo de Talca, donde cursó hasta el primer año de humanidades inclusive.

Dice Alfonso Escudero: “Perduraba allí todavía la fama de la política impresa por don Enrique Molina y don Alejandro Venegas. Pero el rector era ahora don Ruperto Banderas Le Brun. Otros profesores que el poeta recuerda son el zorro Villarroel, inspector, don Baudilio Lagos y el de Francés, don Ignacio Herrera Sotomayor”.

            En 1920 junto a sus hermanas se traslada a Santiago, donde prosigue estudios en el liceo Valentín Letelier, allí fue un alumno estudioso y provechoso. El Rector era don Rubén Guevara y entre los profesores, destacaban Carlos R. Mondaca y a Mariano Latorre, este último como sabía hacerlo,  lo estimuló a proseguir en la literatura.
            En 1924 fue Bachiller y prefirió la carrera de Derecho (1925–29). Concluyó Leyes en 1929. En su memoria de grado (1930) la tituló “Esquema de una situación económica- social de Iberoamérica. Luego ingresó a su práctica en el Bufete de Oscar Pinochet, Santiago Macchiavello y Lisandro Santelices.

            De su época de estudiante universitario traba amistad con Julio Barrenechea, René Frías Ojeda, Oscar Weiss, Luis Corvalán Valero, Benjamín Morgado, Clemente Andrade Marchant, Raúl Cañón, Raúl Juliet, quienes deciden dar un “Golpe de estado” (como lo relata Enrique Salinas) y se apoderan de la “Academia de Literatura y Artes” que funciona en “El Diario Ilustrado”, a modo de ironía literaria le llaman “Montepío Intelectual” y proclaman la abolición actas y estatutos. Otra de las medidas, es que la Presidencia sería rotatoria de acuerdo a la estatura. Por esa época dirigió la Revista del centro de derecho: “Mástil”.
           
            Era la época de los cambios estéticos en la sociedad y en especial entre los artistas, época de “Ismos”, aparece el surrealismo, el cubismo, el creacionismo entre muchos y el forma parte de una nueva corriente, importada de Europa, el Runrunismo en 1928, levantando acta solemne  de una corriente que ellos mismo llaman “Inútil”. Al menos sacudieron la abúlica sociedad en la que convivían, con rasgos retinianios. En  una actitud un tanto Dadaísta, decide expulsar a cuatro de sus miembros y se expulsa el mismo.

Llegó a Santiago en épocas convulsionadas de efervescencia política. Cuando el “León de Tarapacá”, Arturo Alessandri gestaba su candidatura, entre las revueltas de la federación de Estudiantes de esos años, llegaba al Valentín Letelier de Santiago, donde traba sus primeros contactos con Mariano Latorre.

En 1925 ingresa a estudiar Derecho en la Escuela de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad de Chile. En 1926 ya empieza a escribir, con el ensayo “El Imperialismo yanqui y su influencia en Chile”, posteriormente se transforma en asiduo colaborador de los diarios “El Mercurio”, “Ultimas Noticias” y en las revistas “Zig-Zag” y “Letras” de Santiago.

En 1929, recién aparece con el libro “El agua en sombra”, participando con una poesía de nuevos tiempos, es el advenimiento de algo nuevo y distinto.

Se cuenta que en el desaparecido Teatro Nacional durante una función, anunciaron al poeta Santelices, los espectadores quedaron impactados por su figura, “extremadamente delgado, flaco y pálido, enfundado en estrecho y enlutado traje negro, luciendo polainas blancas” como recuerda Oreste Plath, revienta la platea leyendo el poema “Oda a la Botella”, este último impactó al mismo Neruda que a la vuelta de Rangoon donde fue cónsul, le manda a llamar y en una recepción en su honor, vuelve a leerla. Neruda se emociona y lo abraza. Por otro lado, Santelices se avergüenza por la lectura ante tan distinguida figura.

            En ese desaparecido Teatro nacional de Santiago, joven y universitario, Santelices sorprende con su nueva obra lee en muchos salones a los que asiste y se transforma en el impacto poético de la época es el  “Oda  a la Botella”:

“¡Oh, Señora! ¡Oh, Botella!
Del corazón ardido de soles y de estrellas,
Hada maravillosa, diosa de la alegría,
A tu influjo se trueca la noche por el día,
Se muda el oro en cobre,
Se vuelve el pobre rico y el rico queda pobre!

¡Oh, Señora! ¡Oh, Botella!
Los caminos del mundo se alumbran con tu estrella;
Lámpara de Aladino,
En tu fuego se queman lo humano y lo divino;
Barco de la fortuna,
En tu equipaje iremos un día hasta la luna...!

Y era un país divino
Donde el agua, la sangre y la savia es el vino,
Donde el mar y los ríos, los lagos y las fuentes
Son plenos de aguardiente,
Donde en los campos solos, besando las estrellas,
Se yerguen alamedas de pálidas botellas....

Donde las dulces niñas
Antes de pedir novio pedían una viña;
En donde las señoras se daban grandes farras
A la sombra ideal de las hojas de parra;
 Donde el Sultán tenía once mil odaliscas
Que si les falta el whisky se van poniendo bizcas.

País celeste de la dicha
Donde llovía chicha;
Donde era el mar de vino
Y yo sobre un tonel, era marino;
País en donde el agua
Nunca la conocieron ni las guaguas;

 Y en donde hasta la sopa
La servían en copa;
Donde era cosa llana
Apagar los incendios con una damajuana;
Donde, en lugar del casco,
Los heroicos bomberos se ponían un frasco.

Donde admiten los bancos
Depósitos en tinto, sobregiros en blanco,
Donde soy tesorero de un pueblo peregrino
En donde los impuestos se cancelan en vinos
Y donde el jardinero, sólo por darse tono,
                 Riega las flores con anís del Mono.


EL POETA Y SU MUNDO
augusto santelices.jpg













El poeta se casa con Silvia González en el fundo “Santa Amelia” en Licantén, las campanas entonan Docomávida, en ese momento cumplirá 30 años en 1937 y se radicará para siempre. Este acto queda estapado en el poema “Recién casada”.
Tus ojos se diluyeron
Como una droga en mis venas;
Me dieron sed tus cabellos
densos, como una miel lenta.

Nuestro abrazo echó a la brisa
Un cuchicheo de yerbas;
Los dondiego y se asomaron
Dilatados de sorpresa.

Estabas bajo la tarde
Como una corra abierta;
Yo no podía apartarme
Borracho como abeja
…………………………………

Vinieron los hijos y las promesas; María de la Luz, María Consuelo y Francisco Alejandro que fallece tempranamente, al que Santelices dedica su libro “Un Hijo es como un río”.


Fue Regidor por Licantén y más tarde Alcalde por dos periodos. En 1976 es declarado Hijo Ilustre de Vichuquén. Por esos años, ingresa a la Masonería Curicana, donde llega al grado de Maestro.  Augusto Santelices, fue Abogado, Notario y Conservador de Bienes Raíces y finalmente jubiló como Juez de Letras del Departamento de Licantén.
Muchas son las  anécdotas que se cuenta en su calidad de Juez, se dice que, en más de una oportunidad envió sus escritos judiciales en verso, esto le causaba mucha risa dada su fina ironía poética.

 “Un Hijo es como un Río”, se llamará su ultimo libro impreso en 1970, con ilustraciones de Pedro Olmos. Bajo el sello de ediciones Ancoa. Gran aprecio sentía por los poetas e intelectuales linarenses, como Pedro Olmos, Emma Jauch, Manuel Francisco Mesa Seco y Samuel Maldonado Silva. Las visitas aumentaron entre el Fundo Santa Amelia y la Villa de San Ambrosio de Linares.
Santelices posee su propia aldea costina, donde la memoria se detiene en el tiempo, llamase Licantén, Vichuquén, Lora; La vocación social la comparte como líneas de pan, de amor, líneas de fe, nostalgia de un pasado que cabalga sus versos. Las cadencias de esta poesía, deambulan entre los cerros, las nubes,  la luna, los puquíos y los personajes del pueblo, que emergen con  magia a través del recuerdo.
Su voz trae nostalgia desenfrenada, es el Buscarril a la costa que serpentea en sus versos, el río que amanece en velo, la vivencias de un pueblo construido en el agua, los cerros con su elegía de brumas, los hombres estampando su espíritu al atardecer, hay silencio en sus caseríos, es Licantén o la tierra de nunca jamás.  
La intensidad poética radica en la naturaleza de sus personajes, el universalismo rural; el pueblo como una estampa de soledad es el arte que rescata el sentimiento y el alma de lo que siempre añoraremos.

Una soleada tarde de Otoño, por un sendero polvoriento que conducía hasta una colina donde está el cementerio de Licantén, el féretro invadió el silencio y el olvido. Aun se escucha su voz tronando en el aire costino al cumplirse 107 años de su nacimiento aunque han paso largos 34 años de su desaparición, un día primero de Mayo.

Algunos versos se su obra fundamental nos quedan repicando al oído.

 “Eras por fin el hombre y eras rubio,
Erguido como una canción que va a quebrarse……………….
Un hijo es como un árbol plantado en nuestro pecho.
Pero ya no será, ya no tendré relevo,
¿Qué torva bestia decoloró tu sangre
Tronchó tu clara espiga, quebró tu cien de cuarzo?
Un hijo es una herida que no cerrará nunca…..

Augusto Santelices posee una nostalgia del origen, de la media luz o de la semi sombra o un espacio de vida cotidiana: la plaza, el toque de campana que anuncia los trenes, la charla de invierno junto a los rescoldos, las carretas cargadas de trigo, los amigos, el vino. No es el espacio del mito, sino el de la nostalgia de lo que ya no existe, o está oxidado o en miras de hacerlo. ¿Cómo reconstituir la aldea lárica en ruinas? Haciendo contacto con los pájaros, los caballos, el viento, el bosque, la sombra y la luz del sur. Esto es cogiendo el territorio que me circunda.

            Curicó es un territorio demarcado por grandes poetas, como lo fue Pablo de Rokha o Carlos René Correa, o Hernán Calquín Santelices, es la continuación de la ruralidad en su hábitat natural, que permanece con el paso de los años. Otros destacados son Daniel Barros Grez, Efraín Barquero, Gladys Thein, Héctor Aravena González, Armando Arriaza, Héctor Oyarzun, Tomás Guevara, René León Echaiz y en todos predomina la evocación como una forma de retrotraerse a las épocas más esplendorosas del ser.

Gran tarea es la de rescatar esa esencia, suprimir la violencia, fortalecer la palabra apaciguadora, reencontrarnos con los valores primordiales y establecer un nexo entre memoria y realidad. Augusto Santelices volvió un día a este terruño, a sus raíces y enclavó en el olvido. Ahí está su tumba alcanzada por los musgos del silencio, esperando el sonoro otoño, en que las hojas vuelan como pájaros huidizos y la brisa silba para escuchar su voz y sus palabras que aun sobreviven.


Referencias:
Ema Jauch, “Augusto Santelices, el Juez-Poeta de Licantén” Revista Maule UC, 1988.
Carlos René Correa: Diario la mañana de Talca 28 de Abril de 1992, artículo.
Enrique Salinas: “Augusto Santelices, la poesía con poncho curicano” Domingo 31 oct. 1993.
Orlando Gutiérrez: “Versos Inéditos de Santelices” Diario La Prensa Junio de 1991.
Samuel Baeza Reyes: Diario la Prensa  29 de Julio de 1973.

 Samuel Maldonado de la Fuente. Ingeniero Industrial, poeta, narrador y ensayista de larga trayectoria en las letras curicanas y de la región del Maule. Fundador de los periódicos  "Sucesos" (Curicó); "La idea de la semana" (Curicó) y Revista "Signo"; Ha publicado "Adolescente". Poemas (1968); "El Mesón de los borrachos". Cuento (1969); "Voces de Rauco: Alejandro Gutiérrez". Ensayo (1982); "Senderos del tiempo". Poemas (1983); "Poesía de tiempos invisibles" (2000), La ciudad Invisible (2003) y "Visión personal de la literatura curicana". Ensayo (2008), “El Pellejo Ajeno” cuentos 2014 y “Sentidos Colaterales” Poemas 2015.


domingo, 1 de abril de 2012

ANATEMAS ENCRIPTADO


Poética y estética de René Silva catalán



“El universo visto desde dentro, es luz;

visto desde fuera, por la percepción espiritual,

es pensamiento”. Rudolf Steiner.




1. Lenguaje y símbolos.


El hombre a través del tiempo, ha buscado la mejor vía para entenderse, para transmitir sus conocimientos, para comunicarse con sus interlocutores, para dar con la clave cifrada, en que un lapsus de transmisión mental, le permita encontrar la comunicación y el aprendizaje. Prueba de esto, son los elevados estudios de Semiótica, Semántica o los lazos sígnicos.

Tenemos por ejemplo a la Semiótica, que también es conocida como semiología o ciencia de los signos. Sus principales fundadores fueron el filósofo C. S. Peirce y el lingüista Ferdinand de Saussure. Ambos consideraban en sus teorías, la distinción fundamental dentro del signo entre la forma escrita del signo y lo que representa. La lógica de estos estudiosos supone un intento por clasificar los signos en función de la naturaleza que existe entre significante, significado y objeto. Estas teorías del significado influyeron no sólo en la lingüística, sino también en la teoría literaria , en la antropología y en el psicoanálisis .


Los signos pueden ser índices, iconos y símbolos. Según el tipo de vínculo que une al signo con su referente.

Toda instancia de reflexión, de análisis, de recuerdo, de autocrítica, de observación, de aprendizaje o de lectura, nos conduce inexorablemente por el sendero del lenguaje simbólico.

2. LOS POETAS



La poesía o más bien los poetas, abundan en nuestro territorio, hay de todos los portes, grandes e inmensos acantilados entre otros. La poesía actual se nutre de la experiencia humana transmitida por generaciones y no se está exento de retrotraernos a algún momento de lo creativo.

El caldo de cultivo en la actualidad, es la deshumanización, el materialismo, la indiferencia consumista, que dan espacio a una insubordinación frente a esta realidad. El poeta entonces, se rebela con evidencia estética atrincherado en sus propias contradicciones y sus palabras surgen como una imperiosa necesidad metafísica. Nietzsche quería derribar la metafísica tradicional partiendo de una frase profundamente metafísica: “Querer es ser original”. Nietzsche no entiende la voluntad como un deseo, sino como una fuerza. Bueno, el tuvo sus propias contradicciones, como los dadaístas de Tristán Tzara, ¿quien no las tiene?.

3. EL SIMBOLISMO DE ANATEMAS

Como ya lo dije antes, existe en este libro varias tendencias explícitas, partiendo por el nombre del libro: Anatemas. Tiene una connotación Gnóstica de conocimiento místico y con una definición contradictoria entre estar desterrado, exiliado, incomunicado

Toda la línea, extensa que rodea su libro, sus versos, sus ejercicios lingüísticos, las palabras, las metáforas poseen en elevado contexto simbólico. Pero cuando un poeta joven publica y libera los impulsos de su interior, surgen voces que hablan sofisticadamente de madurez y depuración o de búsqueda, pero, ¿me podrían decir que poeta está totalmente maduro en su trayectoria literaria o quien ha cesado en la búsqueda?

El arte nace de la intransigente insubordinación con la realidad. Realidad que la transmutamos en simbolismo, en claves existenciales que el lector debe descifrar.

4. LOS SIMBOLOS

La esencia de la sicología humana, nos dice que el hombre de todos los tiempos, está cargado de simbolismos.

La aparición del símbolo, es en sí de gran fuerza mística. Esta fe en el poder mágico de los símbolos, se mantiene hasta nuestros días en diversas regiones del planeta. Nadie se ha sustraído a esta ley universal del uso de los símbolos como un lenguaje universal. El simbolismo es el alma y vida, que nutre y anima el camino de la perfección en la búsqueda inicíatica.

La verdadera sabiduría, está contenida en el silencio y la meditación.

Las abejas laboran en la penumbra; el pensamiento trabaja en silencio.

El Símbolo como lenguaje es silencioso y requiere del silencio y la meditación.

En la escuela Pitagórica, el primer grado iniciático estaba regido por un sometimiento al silencio absoluto como un acto simbólico. Todas las escuelas filosóficas otorgaban al silencio la más alta disciplina conducente a las revelaciones o iluminaciones.

5. EL POETA Y SU ESTETICA

Sanbernardino es el poeta René Silva Catalán, publicado por Editorial Fuga, 2010, cuya aparición en los ámbitos literarios se debe a la expansión de la “Descentralización Poética”, una estructura orgánica de vates provincianos que van voceando por todas las ciudades y rincones de Chile, su proposición social.

Si bien está en trance de depuración, no carece de valentía para someterse al escrutinio de la crítica literaria y de la oteada que sus pares le propician. De lenguaje primigenio, va surcando en mensaje críptico o hermético mensajes de rescate, el dolor, la angustia, la fragilidad, la emotividad de la pérdida y de reencuentros simbólicos. Sus percepciones humanas se reducen a un eclecticismo esotérico desde el púlpito de la palabra. Anatemas, un libro de versos sugerentes en medio una ciudad de muertes y trascendencias, de rescates y olvidos: No es fácil vestirme entre los muertos/ para tomar tus trenzas de miel / con mi lengua en delirio/ no es fácil/.

De IGNEA NATURA y RENOVATUM INTEGRA, emerge el hombre de espaldas al universo, interrogándose sobre el dolor, de un ser querido que deambula invisible por las calles y alamedas, con una despedida pendiente y que con su palabra retiene .

El lenguaje y la propuesta estética está acorde con nuestras contradicciones diarias; Marcel Duchamp decía: “Me obligo a contradecirme para no repetirme”. Silva Catalán, rompe el equilibrio tradicional con ANATEMAS y ahonda en las plegarias esotéricas y sígnicas. El Esoterismo es todo lo que va al interior del ser, a los profundo de nuestras reflexiones y que se tornan sígnicas cuando queremos expresarlas. Irá mejorando el razonamiento de su propuestas y buscara pulcritud en su lenguaje.

Bien por René Silva Catalán, quien nos sorprende gratamente con sus primeros paso editoriales.

Escribe: Samuel Maldonado de la Fuente

lunes, 17 de enero de 2011

HISTORIA DE LA LITERATURA CURICANA


UNA HISTORIA PARA LA LITERATURA CURICANA.

Después de un exhaustivo trabajo, que ha durado muchos años, pude lanzar mi libro "Visión Personal de la Literatura Curicana", editada por el sello "Hijos del Maule", cuyo director es el poeta Mario Meléndez hoy radicado en México.

Me inicié muy joven en la literatura, cuyo primer libro "Adolescente" de poemas lo hice a los 16 años en la imprenta de mi padre. Siguiendo los pasos de mi progenitor, durante años trabajé en radio y diarios de la región, llegando a fundar en 1989 en la ciudad de Curicó mi propia imprenta y periódico que mantuve por 6 años.

En verdad me veo en la obligación de narrar al menos parte, de lo que ha sido mi vida literaria y además es algo irrenunciable. Con los años, publiqué un libro de cuentos, el que adoro, "El Mesón de los Borrachos" de 1969 publicado en Linares. En ese ir y venir, terminé mis estudios secundarios en la ciudad de Linares, ingresé a la universidad donde me titulé de Ingeniero Industrial a lo mejor un poco tarde, pero poseo a la vera al menos tres títulos más profesionales.

Desde muy joven, la inquietud por las letras, me llevó a estudiar en forma metódica, teoría del arte, literatura y todo lo referente a la estética. De allí nació ese magnífico grupo de estudios de estética con el Profesor Universitario Patricio Gómez, el Ingeniero Jaime Maldonado de la Fuente, con el recordado Bancario Sergio Hidalgo Varela y el no menos contradictorio poeta Juan Andrés Sepulveda, cuyo centro de operaciones estaba en el Bar El Olimpo de Curicó y que compartía veladas con el Hamburg, El Pajarito, el J Cruz y el Cinzano en Valparaíso, así como el bar Don Quijote en Santiago. De esas refriegas literarias nació la famosa Revista "Signo", que editamos durante una década, con su manifiesto descentralizador, es decir sólo para provincias evitando a Santiago. cada número era lanzado en Quilpué, Valparaíso, Curicó, Linares, Chillán, San felipe, etc. Muchos escritores tuvimos en la revista, profesores Universitarios de Valparaíso, poetas y escritores de diferentes lugares.
Por algunos años, estuve escribiendo Crítica literaria en revistas, diarios y periódicos. Este ejercicio me permitió elaborar mis observaciones respecto a los escritos de los más diversos poetas y escritores, como se puede apreciar en mi Blog o en "Poetas Curicanos" y hoy en revistaaeropoética.blogspot.com. Como se puede apreciar, he estado ligado a la letras en una tendencia heredada en el seno paterno.

HISTORIA

En los años 80, intenté la publicación de una Antología de poetas curicanos, pero la acogida fue estrepitosamente negativa, es como dice Latouche: "desde que todos no hemos vuelto genios el talento se ha hecho de los más raro". Cada poeta antologado se creía superior a otro, esto me llevó a investigar la historia de la literatura de esta tierra, desde sus inici0s en tiempos de la conquista hasta los 250 años cumplidos por este territorio. Empecé a descubrir grandes personajes que había forjado el conocimiento y posterior desarrollo del pensamiento local y que trascendía sus límites.

De Rokha, Barquero, Barros Grez, Santelices, Carlos René Correa, Giaconi, René león, Jaime Valenzuela, Silanes, etc. trate de husmear en sus vidas y en su obra, de buscar evidencias de la influencia literarias, del esfuerzo con que escribieron, de recrear algunos pasajes del ambiente en el que se desarrollaron y cual fue el legado concreto que dejaron.

Hoy me siento feliz de haber contribuido a ese parámetro en medidas páginas, sin más satisfacción que en algo he aportado al conocimiento de las letras curicanas. Ya vienen nuevas generaciones y otro escritor que tendrán el privilegio de investigar. Ya sobresalen Edgardo Alarcón, Eduardo Leyton, Juan Jofré, María José Cabezas, Kato Ramone, por nombrar algunos.

Samuel Maldonado de la Fuente


jueves, 28 de octubre de 2010

PATRICIO DE LOS REYES, CRONICA DE UNA HISTORIA DE CURICO


LIBRO:
HECHOS HISTORICOS Y ANECDOTICOS DE CURICO. DE: Patricio de los Reyes Ibarra.

Escribe: Samuel Maldonado de la Fuente

Hablar del historiador y su obra, es rememorar las extensas y extenuantes marchas y contramarchas, que sostuve con el para que estampara su nombre en la literatura curicana y de la Región del Maule. Patricio de los Reyes Ibarra, nació un 9 de Marzo de 1930, en Curicó, hijo de una tradicional familia de esta tierra. Egresó de Ciencias Políticas de la Universidad de Chile, fecha en que se dedica a escribir periodísticamente. En 1947, siendo estudiante del Liceo de Hombres, editó el Periódico Local «El Nacional» impreso en la Imprenta «La Cachimba» de Francisco Fuentes, en calle Prat. Siendo alumno del liceo, en 1951 editó la Revista «Monografía Curicana», que en su época marcó una tendencia por los hechos históricos locales.

ASPECTOS LITERARIOS DEL AUTOR

De los Reyes, demuestra por largos años, una faceta de recopilador de datos, de hechos, de anécdotas y copuchas sabrosas al sentir popular. Si reconocemos en él su inclinación periodística, podemos deducir que en literatura está claramente estructurado para redactar amplias y documentadas crónicas de diversa índole histórica, cuya extensión satisfaga la necesidad de un lector rápido y ávido de un barniz sociológico.

Esta tendencia la ha demostrado por sus buenos artículos, crónicas y estudios históricos de la ciudad, la provincia y la región. Pero de igual manera no es menos cierto, que no ha concluido su tarea que lo llevará a traspasar la barrera de lo meramente anecdótico a lo sencillamente profundo y concluyente en un libro de carácter histórico, serio y documentado, como es el rigor de un documento extenso, revelador, referencial, histórico y trascendente.

No podemos desconocer que le sobran atributos, pero que ha postergado su propia trascendencia en beneficio de un tiempo superfluo, mediático y ha regalado su espacio y horas en seguir un camino literario, que si bien también le aporta satisfacción, lo limita en la trayectoria que debe demostrar.
SU LIBRO: HECHOS HISTORICOS E ANECDOTICOS DE CURICO.

Texto editado por la Ilustre Municipalidad de Curicó con motivo de las celebraciones del Bicentenario, año 2009, reafirma lo expuesto anteriormente sobre las tendencias literarias del autor.

Necesariamente y por razones críticas, propias de la literatura, debo describir lo que veo en el libro, que es una recopilación de artículos del autor publicado durante años en el Diario El Centro de la ciudad de Talca. Aquí emerge la esencia del escritor Patricio de los Reyes, la de cronista consumado y elaborador de textos breves, pero profundos y bien documentados. Aún así, me merece una serie de aprehensiones la estructura del libro, la divido en dos partes, una primera de 69 concluyentes artículos sobre la historia curicana, las que debieran haber conformado en verdad el libro y una segunda que comprenden el capítulo XII, que nada o poco tienen que ver con la real valía del autor, es como si otro personaje se hubiera inmiscuido en su obra.

El artículo: “Olegario Lazo un escritor de pluma y espada”, pagina 171 de su libro, es el mismo aparecido el miércoles 30 de abril de 1997 en el diario La Prensa de Curicó, cuyo autor es Rodolfo de los Reyes Recabarren. De la misma manera, “Neruda en Curicó”, corresponde a un extracto del artículo aparecido el domingo 3 de Febrero de 2002 en el diario El Centro de Talca, del mismo autor.
Es decir en apariencia, el capítulo XII fue desarrollado por Rodolfo de los Reyes. ¿Porqué una obra que iba a ser tan relevante para Patricio de los Reyes, se estructura así? ¿Se cuelga el autor de este capítulo de los laureles del historiador? No soy yo quien lo determine, sino que los lectores, que pueden ver frustrada la lectura por esta contradicción.

El libro versa: Autor Patricio de los Reyes Ibarra, quien deja una enorme deuda personal para la opinión pública con este libro y esperamos que la próxima edición corrija a lo mejor un error involuntario.

domingo, 10 de mayo de 2009

VALPARAISO ETERNO


EL CAFÉ CINZANO

La callejuela es una trampa
Que encubre mis sentidos,
La encrucijada bifurca los viejos compases
De una oscura pieza de piano de cola.
Se musita el humo de unas figuras difusas
Es el café Cinzano,
a pasos del puerto
en Valparaíso,
Con esos abstractos cuerpos
Expeliendo señales filosóficas,
O nietzscheanos recomponiendo el cuerpo.
Es la musicalidad de los vencidos,
El latir de los ensueños,
La palabra espectral de un poema,
La voz imperturbable del bolero,
Es la letra compuesta para evocar.
Escena propicia
De la sílaba que cobra vida
Que baila de noche en una esquina
Donde se divide el camino al alba.
La voz y el compás
Musicalizan la irreverente metafísica
De un orden grotesco de mesas al azar,
Mi sueño es velar
La noche impenitente
Ya que tengo asignado un número
En el calendario de febrero.

martes, 28 de abril de 2009

POEMA DE UN HIJO MUERTO A SU MADRE


CARTA DEL ALMA

Madre
No apacientes el dolor de otoño,
Que esta agua quietas
Enmudece mi transparente edad.
Fue ese día gris
En que hojas se desvanecen en el aire,
En que una lágrima de rocío
Llora la tierra y cava honduras,
Cuando emprendí el silabario celestial
De esta pradera nueva.

Madre
He cogido el aire para escribirte
Desde este estuario de luz divina,
Donde las violetas están inertes
Entre estrellas plateadas de esperanza,
He cogido las aves mensajeras,
El viento que va y viene por la vida,
Los pensamientos que repican en las torres de cristal,
Para que en este duelo de tristeza,
Sea un cirio sacro y tibio
Para este inmortal sueño.

Madre
Mis huesos del arrullo de tu cuerpo
Un hijo
Es como una raíz
Que repta oculto en su universo,
Un arrollo que fluye en la memoria,
Un lágrima desgajada, lenta y agria
Cuando la ausencia desvanece la estampa.
¡Hijo, Hijo, Hijo¡
Palpitará tu angustia
Grávida palabra de soledad,
Silencio inoportuno de la muerte impura.

Madre
En este lecho transparente y fértil,
No abunda la tierra inhóspita,
Mis huesos desvalidos por la tierra honda,
Son energía útil en la postrera estancia,
Un hijo es una luz que parpadea
Como un río que nace y muere cada día,
Mientras tu vivas
Seré el velamen de tu existencia,
El pregón que en las noches enciende la oscuridad.

Samuel Maldonado de la Fuente (2009)

viernes, 20 de marzo de 2009

GENERACION DEL 80 EN CURICO



    Cada cierto tiempo, al igual que los balances financieros, es necesario retrotraernos al pasado para realizar un recuento del activo intelectual que nos precedió.

    A similitud de los partos, la literatura muestras sus rasgos peculiares por medio de los cuales define el estado catatónico de los autores coetáneos de una generación, y que dan vida a una corriente intelectual. Lo complejo es definir en propiedad cuando nace una generación literaria, cuando se consolida y posesiona su particularidad.

    Es evidente que cada generación esta marcada por el desarrollo social y época en que desenvolvieron, en especial esta, la del “80”, que a hierro ardiente está marcada por el régimen militar y el advenimiento a la democracia. No podemos definir la generación como un grupo, ya en atención a un método analítico, podría tratarse de uno o varios y a la vez dispersos autores en un lapso de tiempo. Esto puede medirse por medio de fechas de nacimiento, obras del período mencionado, y características de las obras. En este caso, algunos autores de fechas dispares de nacimiento, pueden cohesionarse en un periodo que enmarque sus obras.
En el caso de la provincia de Curicó, asistimos a una dispar apreciación generacional, ya que autores que compartieron sus inicios, se separaron con la emigración de algunos a otras latitudes.

    Por esta época se manifiestan corrientes de poesía neovanguardista, religiosa apocalíptica, testimonial de la contingencia y etnocultural, que dan paso a las primeras tendencias de una poesía metapoética, urbana y sexuales. En la primera, siguiendo la vanguardia del poeta Juan Luis Martínez (La Nueva Novela))1977 y el poeta Francés Marcel Duchamp (La Caja Cerde), aparece Sergio Hidalgo Varela, Samuel Maldonado de la Fuente, Juan Andrés Sepúlveda Meza, en la segunda Corriente religiosa apocalíptica se sitúa claramente Iván Lorenzini Maas que además intenta un manifiesto etnocultural al que se suma Luis Correa Rojas. Estos nos hablan del encuentro y desencuentro de las diferentes culturas, la visión del mundo del conquistador y el aborigen. La corriente de testimonio y contingencia tiene como principales exponentes, a Juan Jofré Bustamante, Carlos Francisco Bascuñan, Ramón Aguilera, Jaime González Sepúlveda, Luis Rojas Urquiza, Jaime Reyes Vera entre otros, los que llevados por la realidad concreta, producen sus versos basados en la contingencia.

    La poesía feminista nace en las voces de exponentes como Isabel Gómez, Lila Calderón, Rocío Rosas, Rosa Elba Abello, Melania Tello, Doris Meza Azocar. En tono enérgico y pero no beligerante, enfrenta al sexo opuesto pero sin recriminaciones en circunstancia vitales a partir de su propia experiencia.

    Publicar para estos autores fue un esfuerzo editorial titánico, algo así como la válvula de escape, de los sentimientos interiores de los poetas del 80, hablamos del siglo XX. Buscan trascender, como una voz silenciosa en la conciencia de los demás. Cada libro es un signo de alegría, es un nuevo hijo de estos creadores, solitarios, reprimidos y sin medios.

    Surge una serie de tendencias con diversos estilos, de sentido original y que se caracterizan por una superabundancia poética de imágenes y del hecho histórico y estético. Están poblados de palabras, símbolos y mitos, en su mayor parte de ascendencia del subconsciente. Es decir existe una gran raíz surrealista por un crecimiento de lo emotivo hacia lo metafísico.


    Fruto de los trágicos y lapidarios acontecimientos de 1973, donde el exilio, los destierros y el amordazamiento a los escritores y poetas, estos silenciaron sus plumas y se aislaron durante una década, creando una resistencia ideológica particular.

    Surgen en esa época “La Generación del Roneo”, donde los poetas y escritores realizan sus impresos en mimeógrafos, cuyas reproducciones tipean en sténcil y se imprimen en papel roneo. Podemos recordar los primeros libros en mimeógrafo del poeta Juan Jofré, con “Continuaciones y Regresos” y “Nudos Profundos” entre los años 76 – 80; Luis Correa Rojas con “Rieles” en la década del 80; Las publicaciones de Juan AndrésSepúlveda, con “Iluminaciones” y las Revistas “El Centro” y “El Buho” impresas en roneo de Samuel Maldonado de la Fuente.

    Luego se gesta “La Generación de la fotocopia, que se inicia a mediados de los años 80. Es otro cauce que los literatos utilizan para editar revistas, folletines y libros de poemas. Es usado también como vía de protesta política durante los años de dictadura militar. Aquí debemos recordar “Los Geniecillos de los Andes” cuentos de Iván Lorenzini; “De tanto andar contra el viento” (83), “Contingentes” (poemas) Luis Rojas Urquiza; “Senderos del Tiempo” (poemas) (83) de Samuel Maldonado y las primeras ediciones de la “Revista Trapiche”, de la Sociedad de Escritores SEC, cuyos editores eran María Cristina Aliaga, Juan Andrés Sepúlveda y Helio Venegas. En tanto la poetisa Elba Rosa Abello lanzaba su poemario “Crisálidas” en la sede UC.

    “La Generación Huérfana”, es parte de un oscurantismo cultural plagado de la mordaza política y la censura del poder. Aquí podemos nombrar a Ivan Lorenzini, Luis Correa Rojas, Juan Andrés Sepúlveda, Jaime Reyes, Jaime González, Sergio Hidalgo, Juan Codocedo, Hugo Pizarro, etc.

    En Curicó existe, por esta época una escasez de historiadores, aunque con notable influencia en el que hacer provinciano, en cambio, abundan los poetas y se les otorga gran espacio en el periodismo local. Es el historiador Patricio de los Reyes el referente obligado, que perseguido, encarcelado, representa la lucha política y fortaleza intelectual de esta adversidad.

    Son justamente los poetas los de mayor relevancia nacional, y de escasa influencia social. Entre ellos surge en esta tierra de Aguas Negras, la generación perdida, esta deambula, medita, se agobia, es triste y se retrotrae al pasado lejano del indigenismo, donde el gran profeta de la no violencia, es Iván Lorenzinni Maas, verdadero gestor del Ghandismo en Curicó. Es la misma generación de la problemática social de los espacios, del régimen militar y del consumismo materialista.

    Pero emerge con fuerza, “La Generación del 80”, como la he bautizado, que rescata nombres como Jaime González Sepúlveda, Rocío Rosas, Lila Calderón, Isabel Gómez, Elba Rosa Abello Orellana, Mario López, Jaime Reyes, Juan Jofré Bustamante, Helio Venegas, Mario Armando López M., Ramón Aguilera y Carlos Francisco Bascuñán, entre otros, que forman el “Grupo Orlando González Gutiérrez”. Son la vanguardia crítica del régimen militar en la ciudad. Estos poetas son vigilados, prohibidos y alejados de los círculos sociales. Sus reuniones se llegan a realizar al interior de una citroneta.

    Se unen por esos años Luis Manuel Rojas Urquiza, los poetas Luis Correa Rojas, Juan Andrés Sepúlveda, atados al vate Iván Lorenzini que dan vida al Grupo “Renacer”.

    Por su parte, Maldonado de la Fuente se une con unos y con otros movimientos, imprimiendo folletines en la imprenta Géminis de su propiedad. Imprime a Mimeógrafo la Revista “El Búho” y “El Centro”, da inicio a “La Cartola Poética” junto a los poetas Juan Andrés Sepúlveda y Sergio Hidalgo. Más tarde con Sergio Hidalgo, Jaime Maldonado, Patricio Gómez Retamal, Juan Andrés Sepúlveda, y Helio Venegas fundan otro grupo en torno a la revista “SIGNO”. Por esa época, poetisas como Melania Tello y Doris Meza Azócar, surgen a la esfera nacional radicadas en Santiago y que finalmente se suman a la creación de los poetas curicanos.

    La poesía metapoética surge del quiebre emocional, como una evasión del enclaustramiento literario, pero a la vez como una respuesta al modelo de sociedad que se está gestando. En su complejidad, apunta la individualidad del discurso, de la lengua y en tradición, podría asumirse que es “escapista” como lo afirma Arturo Morales en un análisis de esta época. Esta tendencia que evita el compromiso social, se transforma en un laboratorio de experimentaciones. Aquí se empieza a gestar la generación de los 90, entre los que figuran Eduardo Leyton, Rodrigo González Langlois, Claudio Durán O., Rodolfo de los Reyes Recabarren, Juan Carlos Codoceo, Leonidas Rubio Rubio, Víctor Correa, María Cristina Aliaga, con la poderosa influencia de los poetas malditos, de Enrique Lihn y de Eduardo Anguita, en este contexto, podemos hablar de una poseía urbana, de tribus literarias en una ciudad como protagonista. Esta Generación, ligada en su gestación a la del 80, está por definirse con mayor profundidad.